Este movimiento de “virtual” del que los usuarios de Twitter se sienten orgullosos no es nada más que la manifestación de un pequeño y reducido grupos de ciudadanos. Tengo varias críticas en contra de este movimiento, porque no aporta nada sustancialmente al país y sólo causa revueltas. Se contagia un sentimiento de odio hacia el gobierno en el que el ciudadano cree que sabe que esta pasando y piensa que el usar Internet le da un derecho pleno para reclamar un impuesto que no los va a afectar.
Primero que nada no les van a quitar el Internet, todos los usuarios de internet van a seguir usando este servicio a pesar de que le pongan un impuesto. Entonces no le pongan #internetnecesario, mejor pongale #internetmasbarabara.
de repente leo quejas como la siguiente:
“Aprobar el impuesto a las telecomunicaciones se traducirá en un menor consumo en este sector, ocasionando que el efecto esperado por el gobierno se disipe, permaneciendo la afectación para el ciudadano.”
“Aprobar el impuesto a las telecomunicaciones no favorece al crecimiento de la industria e impacta directamente al ciudadano”
vía:http://leonfelipe.sanchez.mx/
El impuesto no necesariamente va a disminuir el consumo de este sector, y no va impactar directamente al ciudadano. Puede inclusive si se dan las circunstancias que el impuesto lo paguen entre el ciudadano y la compañía proveedora de este servicio.
Económicamente para el gobierno este impuesto es muy bueno, porque va a generar una recaudación que se puede utilizar para muchas cosas positivas para el país. La verdad no se quejen que ni van a sentir el impuesto ni se van a quedar sin internet. Si en verdad quieren apoyar el país no anden de revoltosos, luego por qué acaban como en Tlatelolco.
Se que esta opinión es muy breve, pero por el momento carezco de datos y estadísticas para realizar un análisis más profundo que hagan de esto algo más que una opinión.


